Si deseas hacer un máster infórmate bien sobre si realmente lo necesitas y, sobre todo, sobre su calidad. No es oro todo lo que reluce y hay muchos másteres que suponen una pérdida de tiempo y dinero. Contienen mucha teoría y poca práctica, no es raro que los impartan personas sin la competencia necesaria (tales como recién licenciados puestos a dedo) y no facilitan el ingreso en el mercado laboral.
Quizá lo que estés leyendo te sorprenda y me taches de pesimista. Pero me temo que me he quedado corto al citar los defectos de dichos másteres. He conocido a demasiada gente que se ha sentido engañada o muy frustrada en la confianza que depositaron en ellos.
Lo peor de todo es que muchas veces cuentan con el apoyo de gobiernos autónomos, universidades..... Pero esto no es, lamentablemente, ninguna garantía.
Suele ser muy útil hablar con unas cuantas personas que los hayan hecho. Y hazle la siguiente pregunta: ¿Lograste tu empleo gracias a dicho máster?.
Cuentan que Napoleón era un hombre que prefería usar criterios prácticos a la hora de nombrar a sus generales. Así, cuando le hablaban de un candidato, diciendo que era muy brillante, con una formación muy sólida.... Napoleón interrumpía la conversación para decir: "Lo que me decís de dicho candidato me parece bien. Pero, decidme ¿Gana batallas?" Y lo que quería oír era un sí. El resto eran pamplinas.
Usad esta anécdota a la hora de preguntar por la calidad de un máster.

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